Hace 75 años: primera clase de formación cristiana en el Opus Dei

Se cumplen setenta y cinco años de la primera clase de formación cristiana que dio san Josemaría a gente joven en los comienzos del Opus Dei: el 21 de enero de 1933.

Del Opus Dei

21 de enero de 1933

Como el Opus Dei no contaba con ninguna sede, esa clase o círculo de formación tuvo lugar en Asilo Porta Coeli, una institución atendida por religiosas, que se dedicaba a la atención de niños abandonados, de seis a catorce años. San Josemaría iba allí con frecuencia para confesar y a explicar el catecismo a los niños.

Acudieron a ese primer círculo tres universitarios. Uno de ellos fue Juan Jiménez Vargas, un joven estudiante de Medicina que formaría parte, poco tiempo después, de este camino de santidad en medio del mundo. 

Aquella clase de formación cristiana supuso el comienzo de la labor apostólica del Opus Dei con la juventud.

Además de las clases de doctrina cristiana, los jóvenes realizan periódicamente obras de misericordia.

Recordaba san Josemaría días más tarde, el 25 de enero, en sus anotaciones personales: “ El sábado pasado, con tres muchachos y en Porta Caeli di comienzo, g. a. D., a la obra patrocinada por S. Rafael y S. Juan. Hice después de la charla, exposición menor, y les di la bendición con el Señor. Nos reuniremos los miércoles”[1].

Relata Andrés Vázquez de Prada: "A Juan le impresionaron la fe y devoción que trascendían de los gestos y oraciones litúrgicas, «sobre todo, la manera de tener la custodia en sus manos y dar la Bendición». Años más tarde explicaría el sacerdote por dónde andaba su pensamiento al dar aquella bendición con el Santísimo:

Al terminar la clase, fui a la capilla con aquellos muchachos, tomé al Señor sacramentado en la custodia, lo alcé, bendije a aquellos tres..., y yo veía trescientos, trescientos mil, treinta millones, tres mil millones..., blancos, negros, amarillos, de todos los colores, de todas las combinaciones que el amor humano puede hacer. Y me he quedado corto, porque es una realidad a la vuelta de casi medio siglo. Me he quedado corto, porque el Señor ha sido mucho más generoso”.

Porta Coeli (antes)

Junto con esas clases, san Josemaría impulsaba a los jóvenes a hacer obras de misericordia –con visitas a personas necesitadas, transmitiéndoles ayuda y calor cristiano- y les animaba a dar catequesis.

Clases o círculos de formación cristiana

Desde entonces se dan estas clases de vida cristiana, se realizan esas obras de misericordia y se siguen haciendo esas tareas de catequesis en los cinco continentes.

Los 'tres muchachos' de san Josemaría fueron el inicio. Hoy muchos más reciben formación.

Reciben en el Opus Dei clases o círculos de formación cristiana todo tipo de personas, de los ambientes socioculturales y geográficos más diversos.

Esas clases comienzan con unas breves oraciones iniciales, en las que se invoca a la Trinidad, al Espíritu Santo, a la Santísima Virgen y los Apóstoles. Se lee luego el Evangelio del día, con un comentario breve –de uno o dos minutos- realizado por la persona que dirige el círculo. Le sigue una charla o comentario sobre algún punto de vida cristiana: santificación del trabajo; responsabilidad social; evangelización, etc. 

Se hace a continuación un examen de conciencia personal, que consta de una serie de preguntas que se leen en voz alta y que cada uno medita para sí. Son puntos de examen de diversos tipos, según que la clase se dirija a estudiantes, a profesionales con la carrera recién terminada, a personas casadas, etc. Por ejemplo: ¿Procuro con mi ejemplo y mi dedicación a la familia hacer de mi casa un hogar cristiano, luminoso y alegre?  La clase concluye con unas oraciones, el rezo de tres avemarías a la Virgen y una jaculatoria, pidiéndole al Señor la paz. 

Porta Coeli (ahora)

El número de asistentes es muy variado. Habitualmente se procura que sea un número pequeño, para facilitar la atención de los asistentes. La frecuencia también varía, porque depende de las diversas obligaciones y circunstancias profesionales y familiares. Las clases se dan en muy diversas sedes, en hogares familiares, en un centro del Opus Dei, en un despacho o local que se presta para este fin, etc.

[1] Josemaría Escrivá en las calles de Madrid, Guía para seguir sus pasos, Rialp, Madrid, pág. 26