Un empleo de altos vuelos

Una búsqueda de trabajo angustiosa, el rezo de la oración por intercesión de Isidoro Zorzano y una llamada de teléfono equivocada.

Relatos y favores
Opus Dei - Un empleo de altos vuelos

Después de trabajar en el sector aeronáutico durante años, estuve trabajando como asesor político entre 2011 y 2015. En mayo de 2015 me quedé sin trabajo y tardé un par de meses en tener conciencia de lo que estaba pasando.

Me puse a buscar cualquier trabajo y comenzaron los primeros rechazos

Fueron momentos confusos en los que parecía un boxeador noqueado que no sabía de dónde venían los golpes. Me puse a buscar cualquier trabajo y comenzaron los primeros rechazos. Al principio no podía dejar de comparar todos los posibles empleos con las condiciones de mi último puesto [...].

Las necesidades familiares me metían una presión extra que no ayudan a centrarte. Así que comencé una búsqueda sin condiciones de sueldo y sin límites de sector. Suspendí la prueba de inglés para ejercer en una aerolínea y me quedé fuera de la convocatoria. Mientras intentaba lograr una plaza de auxiliar administrativo en una empresa de motosierras y otras herramientas relacionadas con el jardín, una amiga me prestó una estampa de Isidoro con reliquia. En ese momento empecé a equilibrar el loco ritmo humano de estudio y búsqueda de empleo. Además de rezar la estampa, me pasaba regularmente por la parroquia donde descansan los restos de Isidoro.

Y en unos días llenos de “coincidencias” providenciales, me vi contratado para trabajar con ingleses, precisamente, por el triple de sueldo

Y en unos días llenos de “coincidencias” providenciales, me vi contratado para trabajar con ingleses, precisamente, por el triple de sueldo, y todavía no me explico… La empresa se puso en contacto conmigo por error: yo había llamado a un viejo amigo que se llama “Josito”, pero me respondió otro “José” que se había quedado su número cuando mi amigo había dejado esta empresa... Siete días después de contactar con el “erróneo Josito”, tenía un contrato firmado. La primera entrevista de trabajo duró diez minutos. La segunda se canceló porque me hicieron un contrato directo.